miércoles, 31 de diciembre de 2014

LOS PELIGROS EXISTENTES NO SON PROBLEMA, LOS INEXISTENTES SI SON DEMASIADO PELIGROSOS.



Los peligros que no existen son justamente los que nosotros mismos fabricamos por medio del temor.
Sufrimos las consecuencias de lo que le damos vida, lo que fabricamos, lo que le damos vida. Somos muy fecundos.
Los pensamientos son huevos fecundados. Ellos producirán vida o muerte.
Una persona quejándose todo el día, produce al final del mismo, una realidad de la cual se hace víctima.
Un control de nuestro pensamiento es planificación. Planificación de la fecundación.
El manejo de de potenciales peligrosos por medio de las artes oscuras, producirán hijos de la oscuridad.
Los potenciales son del mundo espiritual. De lo que se encuentra operando.
La rebeldía de los hijos por ejemplo es el producto no visible de la misma de los padres que son sus potenciales.
Toda la oscuridad de los padres saldrá desde abajo, desde dentro de la máscara de sus padres. Un padre y una madre de apariencia de santidad, se ve invadido, se ve declarado, descubierto, su sombra interior, a través de un hijo rebelde, de una hija mundana, de un nieto agresivo, de una futura generación desagradable. Se requiere ser limpio de corazón para ver a Dios. Se requiere ser limpio de corazón, para intercambiar esta influencia y dibujarse bellamente en hijos sanos.
Tienes que nacer de nuevo, le dijo Jesús a don Nicodemo. Aparentemente santo, prestigioso, poderoso, pero sus características no correspondían a una benevolencia real, interna, desde el nuevo nacimiento con el agua y el Espíritu.
Tienes las consecuencias de los peligros que has creado con tu pensamiento.
La hija no regresa de la universidad y ya son las diez de la noche. Comienzas a lanzar pensamientos de temor. Estos no sabemos cómo se trasladan y toman vida. El mayor peligro no es el asaltante posible que pueda atacar  la joven. El mayor peligro es el que está creando su madre con sus preocupaciones y temores.
Eres esclavo de tus propios pensamientos de temor. Job dijo que lo que temió eso mismo sucedió.
Eres bendecido de tus propios pensamientos de amor. El amor hace saltar al temor dice la Palabra 

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