Hace unos años visité mi país y por acompañar a un amigo que iba a cobrar una factura de su empresa, llegamos hasta cerca de la casa de mi padre que no veía hacía varios años, lo visitamos, pidió oración, se reconcilió consigo, conmigo y con Dios por mediación de Cristo.
Cuando regresé al país donde resido me dieron la noticia que unas horas después de mi visita, mi papá había muerto.
Estoy nuevamente regresando de otra visita a mi país y recibiendo la noticia de que Tuco Naranjo, un amigo de muchísimos años, que encontré en la calle cargado de mucho dolor y enfermedad, con el cual hablé y sin muchas palabras se reconcilió con todo, con la vida, con sus amigos y con Dios. Hoy, ya en mi casa, recibo la noticia que unas horas después de eso partió con Cristo.
También tuve otros encuentros inesperados con gente que sé que no morirá a causa de eso, pero que también fueron significativas. Nos despedimos y sé que nos volveremos a ver.
Pero a mi papá y a Tuco Naranjo no lo volveré a ver más en esta vida.
Hay despedidas que son definitivas y que hay que recordarlas con paz, si es que Dios nos las permitió para enseñarnos que sus senderos son insondables.
Paz a mi amigo Tuco.
martes, 12 de junio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
Quiero que me traten bien
Quiero que me traten bien, quiero que mi esposa sea diferente, deseo que las personas me atiendan, quiero que me escuchen, quiero que me hagan feliz.
Todos conocemos esas quejas propias, solapadas, expresadas, reclamadas, gritadas en público, proclamadas en el silencio de la mente, resentimientos, aspiraciones frustradas, intentos fallidos.
Error. No podemos esperar que otros hagan mucho por nosotros. Lo que sí podemos es hacer nosotros algo bueno por los otros, tratar bien a ese esposo, hijo, compañero, amigo, amiga de la cual se espera simpatía, empatía, amor y comprensión.
No esperar que el otro cambie es sabio por dos razones, en primer lugar la espectativa y ansiedad desaparecen aunque sea parcialmente. De esa manera dispondremos más energía a nuestro favor.
En segundo lugar, no pretender cambiar a otros pero sí a uno mismo, nos pone en un espacio en el que tenemos poder, voluntad, decisión, racionalidad y objetividad.
Ese es un campo o espacio, territorio en que empoderarse trae buenos resultados para todos. Hay un efecto positivo hacia otras personas cuando hacemos con ellas lo que nos gustaría que hicieran con nosotros.
Trata a los demás como quieres que te traten, ama a tu prójimo como a ti mismo, lo que haces recibes, lo que siembras cosechas. Son expresiones filosóficas, religiosas y éticas para decir lo mismo, no esperar que otro cambie para recibir, amor y comprensión. Aceptación, felicidad, satisfacción.
Todos conocemos esas quejas propias, solapadas, expresadas, reclamadas, gritadas en público, proclamadas en el silencio de la mente, resentimientos, aspiraciones frustradas, intentos fallidos.
Error. No podemos esperar que otros hagan mucho por nosotros. Lo que sí podemos es hacer nosotros algo bueno por los otros, tratar bien a ese esposo, hijo, compañero, amigo, amiga de la cual se espera simpatía, empatía, amor y comprensión.
No esperar que el otro cambie es sabio por dos razones, en primer lugar la espectativa y ansiedad desaparecen aunque sea parcialmente. De esa manera dispondremos más energía a nuestro favor.
En segundo lugar, no pretender cambiar a otros pero sí a uno mismo, nos pone en un espacio en el que tenemos poder, voluntad, decisión, racionalidad y objetividad.
Ese es un campo o espacio, territorio en que empoderarse trae buenos resultados para todos. Hay un efecto positivo hacia otras personas cuando hacemos con ellas lo que nos gustaría que hicieran con nosotros.
Trata a los demás como quieres que te traten, ama a tu prójimo como a ti mismo, lo que haces recibes, lo que siembras cosechas. Son expresiones filosóficas, religiosas y éticas para decir lo mismo, no esperar que otro cambie para recibir, amor y comprensión. Aceptación, felicidad, satisfacción.
Por que Dios hace lo que le pedimos
Me dice mi esposa que durante esta ausencia mía fuera del país, por varias semanas, el niño menor, que sólo tiene seis años ha comenzado a preguntar cosas como por qué Dios hace lo que uno le pide.
A simple vista es una pregunta que puede ser respondida de forma sencilla y técnica diciéndole que no es así, que no siempre Dios hace lo que uno le pide que haga.
Pero, entonces el niño no entendería porqué su maestra de escuela bíblica le ha enseñado que pida y recibirá, que todo lo que pidiere en nombre de Jesús, lo tendría.
Aparte de todo eso, de cómo instruirlo en esa enseñanza sin ofender la fe ya adquirida, sin llevarlo a fanatismos que lo hagan luego sospechar de la buena voluntad de Dios, cogiendo la pregunta como un grano pelado, es decir en su esencia me ha llevado a la siguiente reflexión solo para adultos.
Elías le pidió a Dios que le quitara la vida y en respuesta le dió una nueva misión, ungir reyes. Jesús le pidió que le quitara la prueba y en respuesta, él mismo afirmó que primero estaba hacer la voluntad del Padre. La madre de dos de sus discípulos le pidió a Jesús que en su reino le diera buenos cargos a sus hijos y el los mandó a servir y no a ser servidos.
Esto me ha hecho variar sin su autorización, la pregunta de mi hijo Nicolás y plantearla de otra forma, por qué Dios hace lo que le pedimos cuando con ello hacemos su voluntad.
Hay gente que ya sacó a Dios de sus vidas y nunca entenderían de lo que estoy hablando y otras que no han querido hacerlo o no tienen una conciencia clara de lo que signica este caminar como Enoc, que anduvo con Dios y un día, plummm el Señor lo levantó sobrenaturalmente, o el mismo Elías, arrebatado en un carruaje celestial.
Seguir un plan, entregado al Señor en oración, perseverar y estar atento a la aparición de esos carros de fuego, zarzas, señales, intervenciones, ayudas de lo alto, sentimientos indecifrables por la razón, puertas abiertas y hasta cerradas, nos hacen ver que, Dios responde lo que le pedimos porque entramos en un acuerdo con su divina voluntad, con el Espíritu Santo guiador.
Oremos. Gracias Señor por las veces que te presentas en medio del camino y nos abres o nos cierras una puerta. En el Nombre de Jesús. Amén.
A simple vista es una pregunta que puede ser respondida de forma sencilla y técnica diciéndole que no es así, que no siempre Dios hace lo que uno le pide que haga.
Pero, entonces el niño no entendería porqué su maestra de escuela bíblica le ha enseñado que pida y recibirá, que todo lo que pidiere en nombre de Jesús, lo tendría.
Aparte de todo eso, de cómo instruirlo en esa enseñanza sin ofender la fe ya adquirida, sin llevarlo a fanatismos que lo hagan luego sospechar de la buena voluntad de Dios, cogiendo la pregunta como un grano pelado, es decir en su esencia me ha llevado a la siguiente reflexión solo para adultos.
Elías le pidió a Dios que le quitara la vida y en respuesta le dió una nueva misión, ungir reyes. Jesús le pidió que le quitara la prueba y en respuesta, él mismo afirmó que primero estaba hacer la voluntad del Padre. La madre de dos de sus discípulos le pidió a Jesús que en su reino le diera buenos cargos a sus hijos y el los mandó a servir y no a ser servidos.
Esto me ha hecho variar sin su autorización, la pregunta de mi hijo Nicolás y plantearla de otra forma, por qué Dios hace lo que le pedimos cuando con ello hacemos su voluntad.
Hay gente que ya sacó a Dios de sus vidas y nunca entenderían de lo que estoy hablando y otras que no han querido hacerlo o no tienen una conciencia clara de lo que signica este caminar como Enoc, que anduvo con Dios y un día, plummm el Señor lo levantó sobrenaturalmente, o el mismo Elías, arrebatado en un carruaje celestial.
Seguir un plan, entregado al Señor en oración, perseverar y estar atento a la aparición de esos carros de fuego, zarzas, señales, intervenciones, ayudas de lo alto, sentimientos indecifrables por la razón, puertas abiertas y hasta cerradas, nos hacen ver que, Dios responde lo que le pedimos porque entramos en un acuerdo con su divina voluntad, con el Espíritu Santo guiador.
Oremos. Gracias Señor por las veces que te presentas en medio del camino y nos abres o nos cierras una puerta. En el Nombre de Jesús. Amén.
martes, 5 de junio de 2012
TRES DETALLES PARA TENER HIJOS SANOS
Mis hijos son tres, Lidia la poetiza, artística como sus fotos, primogénita y sobreviviente. Joel, música sanadora para el alma.
Nicolás, energía pura, bateria para retardar mi vejez.
Tres detalles que he aprendido para intentar que sean gente sana.
Primeramente, un concepto quitado al enfoque sistémico familiar y es el de no ponerles a los hijos mayor atención que a su conyuge, atender en primer lugar a la esposa o al esposo porque si la pareja está bien, lo demás en el peor de los casos caminará normalmente y en el mejor, extraordinariamente.
Estamos convencidos de que ese detalle funciona.
Es fundamental.
Segundo, establecer límites que los oriente a todos, acerca de lo que deben y no deben hacer Esto construye un sentimiento de propósito y orientación
Tercero, invertir en su alimentación espiritual, física intelectual, técnica artística y deportiva. Y, condimentar esto con un poco de sana diversión familiar que es como el aceite que requiere una máquina para funcionar aún mejor.
Si no se le forma al niño , en su espíritu, crecerá con el vacío de los que trataron de matar a Dios, Nietzsche, sin teconología serán analfabetos modernos , sin arte no hay sensibilidad humana, sin deporte no hay felicidad neuroquímica y sin sana diversión perderán la capacidad de sonreir.
Una sociedad que no proveea estos caminos de desarrollo en sus hijos no tiene más futuro que colapsar espiritual y humanamente hablando.
Nicolás, energía pura, bateria para retardar mi vejez.
Tres detalles que he aprendido para intentar que sean gente sana.
Primeramente, un concepto quitado al enfoque sistémico familiar y es el de no ponerles a los hijos mayor atención que a su conyuge, atender en primer lugar a la esposa o al esposo porque si la pareja está bien, lo demás en el peor de los casos caminará normalmente y en el mejor, extraordinariamente.
Estamos convencidos de que ese detalle funciona.
Es fundamental.
Segundo, establecer límites que los oriente a todos, acerca de lo que deben y no deben hacer Esto construye un sentimiento de propósito y orientación
Tercero, invertir en su alimentación espiritual, física intelectual, técnica artística y deportiva. Y, condimentar esto con un poco de sana diversión familiar que es como el aceite que requiere una máquina para funcionar aún mejor.
Si no se le forma al niño , en su espíritu, crecerá con el vacío de los que trataron de matar a Dios, Nietzsche, sin teconología serán analfabetos modernos , sin arte no hay sensibilidad humana, sin deporte no hay felicidad neuroquímica y sin sana diversión perderán la capacidad de sonreir.
Una sociedad que no proveea estos caminos de desarrollo en sus hijos no tiene más futuro que colapsar espiritual y humanamente hablando.
lunes, 4 de junio de 2012
Lo que no está escrito de tu vida
La vida es más temporal que histórica.
Lo histórico queda registrado en algún documento, piedra, disco duro, pero dónde queda el abrazo de dos que se quieren , dónde la carcajada que no fue grabada, las conversaciones no escritas del Señor con sus discípulos y con su padre antes de ir a acostarse cuando sólo era un jovencito de catorce años.
Dónde queda todo eso, más grande que los ordenadores del posmodernismo.
El paseo a la playa, dónde quedó, aquel momento de oración , en fin, tantas cosas, que no son registradas en la historia pero que sí son temporales, quedaron parcialmente escondidos tras del color menos armonioso con lo sucedido y que posteriormente algún analista tratará de investigar.
A dónde llegar con esta reflexión, sino a que la historia no es el vehículo exclusivo para la espiritualidad de la vivencia, que no está registrada en la historia , pero sí en el tiempo.
Registrados están tus datos generales en el acta histórica de nacimiento, pero no el nuevo nacer del agua y del espíritu.
En ese instante temporal, sin importancia histórica para nadie, cuando quizá estemos llenos de incertidumbre o de alegría ,nos visitarán los ángeles y nos dirán como a José, no temas porque lo que nacerá de uds. es el hijo de Dios.
Y hasta aparecerá quien ponga este evento por escrito y lo convertirá en historia de inspiración sobrenatural.
Vive tu vida no para la historia sino para el tiempo abierto a lo sobrenatural.
La historia otro la escribirá.
Lo histórico queda registrado en algún documento, piedra, disco duro, pero dónde queda el abrazo de dos que se quieren , dónde la carcajada que no fue grabada, las conversaciones no escritas del Señor con sus discípulos y con su padre antes de ir a acostarse cuando sólo era un jovencito de catorce años.
Dónde queda todo eso, más grande que los ordenadores del posmodernismo.
El paseo a la playa, dónde quedó, aquel momento de oración , en fin, tantas cosas, que no son registradas en la historia pero que sí son temporales, quedaron parcialmente escondidos tras del color menos armonioso con lo sucedido y que posteriormente algún analista tratará de investigar.
A dónde llegar con esta reflexión, sino a que la historia no es el vehículo exclusivo para la espiritualidad de la vivencia, que no está registrada en la historia , pero sí en el tiempo.
Registrados están tus datos generales en el acta histórica de nacimiento, pero no el nuevo nacer del agua y del espíritu.
En ese instante temporal, sin importancia histórica para nadie, cuando quizá estemos llenos de incertidumbre o de alegría ,nos visitarán los ángeles y nos dirán como a José, no temas porque lo que nacerá de uds. es el hijo de Dios.
Y hasta aparecerá quien ponga este evento por escrito y lo convertirá en historia de inspiración sobrenatural.
Vive tu vida no para la historia sino para el tiempo abierto a lo sobrenatural.
La historia otro la escribirá.
sábado, 2 de junio de 2012
Cada cabeza es un mundo
Vieja frase. Verdadera, me parece, que "cada cabeza es un mundo"
Nadie siente las cosas de igual manera, aunque los enamorados parecen ser una excepción, conectados de tal forma que el intercambio de sentimientos en la intensidad de su febril condición les hace tener un mismo y apasionado sentir para todo, siempre que estén juntos, aunque sea a través de un minimensaje de su teléfono celular.
También hay cabezas unidas en un sentimiento colectivo en las reuniones de personas fervorosas, fanatizadas por su equipo preferido, su secta o su clan.
Pero, pasado el trance fanático y el del enamoramiento, lo que llamamos realidad se impone y hace que cada uno sea eso, un individuo, una subjetividad, una manera de pensar y de sentir donde la frase "cada cabeza es un mundo" adquiere un significado atendible.
Por qué yo escribo de estos temas y de ésta manera particular y no de otra, por qué yo sufro por lo que a otro más bien le parece placentero, , por qué este se ha hecho comunista y aquel le ha levantado un monumento al capitalismo salvaje como lo llamaba un viejo líder de la religión, por qué mi amigo Jorge ve en Jesús a su salvador y el gozo de llevar una cruz personal y el exégeta Piñero, sólo ve en él, en el maestro galileo, a un judío extraordinario del primer siglo de nuestra era.
Sencillamente porque "cada cabeza es un mundo".
No se trata de nivel de inteligencia, sino a que "cada cabeza es un mundo".
Mundos fríos, mundos serenos, mundos turbados, mundos triunfadores, mundos fracasados, mundos tristes, mundos espirituales, mundos carnales, mundos alegres, mundos bipolares y si se busca con detenimiento, hasta mundos tripolares, porque "cada cabeza es un mundo".
Tener presente esto, que "cada cabeza es un mundo" nos puede ayudar para ser más tolerantes hacia los demás, pero al mismo tiempo más vigilantes y cuidadosos con lo que mi cabeza piense y quiera hacer, porque "cada cabeza es un mundo", y nunca se sabe si nos encontraremos en el camino a un loco dispuesto a matar aún en nombre de su dios, o a un buen samaritano decido a amar, porque "cada cabeza es un mundo".
Nadie siente las cosas de igual manera, aunque los enamorados parecen ser una excepción, conectados de tal forma que el intercambio de sentimientos en la intensidad de su febril condición les hace tener un mismo y apasionado sentir para todo, siempre que estén juntos, aunque sea a través de un minimensaje de su teléfono celular.
También hay cabezas unidas en un sentimiento colectivo en las reuniones de personas fervorosas, fanatizadas por su equipo preferido, su secta o su clan.
Pero, pasado el trance fanático y el del enamoramiento, lo que llamamos realidad se impone y hace que cada uno sea eso, un individuo, una subjetividad, una manera de pensar y de sentir donde la frase "cada cabeza es un mundo" adquiere un significado atendible.
Por qué yo escribo de estos temas y de ésta manera particular y no de otra, por qué yo sufro por lo que a otro más bien le parece placentero, , por qué este se ha hecho comunista y aquel le ha levantado un monumento al capitalismo salvaje como lo llamaba un viejo líder de la religión, por qué mi amigo Jorge ve en Jesús a su salvador y el gozo de llevar una cruz personal y el exégeta Piñero, sólo ve en él, en el maestro galileo, a un judío extraordinario del primer siglo de nuestra era.
Sencillamente porque "cada cabeza es un mundo".
No se trata de nivel de inteligencia, sino a que "cada cabeza es un mundo".
Mundos fríos, mundos serenos, mundos turbados, mundos triunfadores, mundos fracasados, mundos tristes, mundos espirituales, mundos carnales, mundos alegres, mundos bipolares y si se busca con detenimiento, hasta mundos tripolares, porque "cada cabeza es un mundo".
Tener presente esto, que "cada cabeza es un mundo" nos puede ayudar para ser más tolerantes hacia los demás, pero al mismo tiempo más vigilantes y cuidadosos con lo que mi cabeza piense y quiera hacer, porque "cada cabeza es un mundo", y nunca se sabe si nos encontraremos en el camino a un loco dispuesto a matar aún en nombre de su dios, o a un buen samaritano decido a amar, porque "cada cabeza es un mundo".
viernes, 1 de junio de 2012
ACTITUD, CONCIENCIA Y CEREBRO
Actitud,
conciencia y cerebro
¡Ese
muchacho tiene una mala actitud!, dice la maestra de Carlos, como si
estuviera diciendo en palabras resumidas lo que Wikipedia explica de
manera más académica :“La actitud es la forma de
actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para
hacer las cosas. En este sentido, puede considerarse como cierta
forma de motivación
social -de carácter, por tanto, secundario, frente a la motivación
biológica, de tipo primario- que impulsa y orienta la acción hacia
determinados objetivos y metas. Eiser define la actitud de la
siguiente forma: predisposición aprendida a responder de un modo
consistente a un objeto social.”
Lo que presdispone, es decir lo
biológico, psicológico y hasta genético ancestral conjuntamente
con lo aprendido hacen que un individuo responda de determinada forma
a un objetivo social, como el de la maestra de nuestro personaje
Carlos, y que la llevan a decir que este muchacho tiene una mala
actitud. Seguramente no quiere obedecer las indicaciones suyas.
Pobrecito, diría su sentimental madre, pero esto no le resuelve el
grave problema de actitud del muchacho. El debe aprender a manejarse
de mejor manera y para ello necesita hacerse consciente de esa
demanda y realidad de su vida, sus fallas y sus posibilidades de cambio.
La parábola del Hijo Pródigo narrada
por el Señor Jesús, es un vivo ejemplo de un joven que pasa de ser
inconciente a ser consciente de su realidad y cambia su vida por
completo.
El despertar de esa consciencia,
obviamente requiere de una iluminación divina del Espíritu Santo de
Dios, pero al mismo tiempo de algún nivel de funcionamiento del
cerebro en sus facultades racionales. Aprender a pensar.
Malas actitudes hacen que no logremos
objetivos de beneficio para uno y para los demás.
El capricho es una mala actitud.
La terquedad de no querer producir
cambios en esas actitudes, reflejan un problema de funcionamiento a
nivel personal que hace que muchas veces un individuo no se dé
cuenta él mismo de las malas actitudes que generan a su vez las malas conductas
que le resienten los demás y que muchas veces las callan en el
interior de su alma, creando una aoreóla negativa en su entorno.
Podemos
intentar una nueva manera de vivir cambiando nuestras actitudes, tarea a
veces tediosa, pero como en todo aprendizaje, como cuando estabamos
aprendiendo a conducir una bicicleta o automóvil, pesado al principio,
pero una vez incorporado a la mecanicidad del reflejo neurocerebral y
del conocimiento, es hasta divertido y por supuesto un poco peligroso, a
causa de los indeseables accidentes de la vida, para los cuales hay
que estar siempre preparados mediante la evaluación sistemática de
nuestra conciencia.
Creo que se puede hacer, y como todo,
hay que practicarlo muchas veces hasta fijar un nuevo hábito para
esa nueva actitud y para esas nuevas conductas de bendición.
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